Torreón, Coah.- Las despedidas siempre son duras y más cuando la muerte llega así tan repentina, hoy un hijo viajó cientos de kilómetros para despedirse de su madre, una mujer que fue víctima de un crimen atroz, una maestra que dio su vida por sus estudiantes, Nery Edith Nervales González, la sub directora de la escuela secundaria número 13.
La misa inició pasadas las 10 horas del tres octubre, 48 horas después de aquel ataque que cimbró no solo a la comunidad de La Unión, sino al País entero, por la brutalidad con que fue cometido y en el que Nery murió protegiendo a sus alumnos.
Mientras David y Carlos permanecen en las celdas ministeriales esperando a ser procesados por el ataque a la secundaria número 13, ocurrido la mañana del jueves, a unos 500 metros del edificio de la Fiscalía General del Estado, se ofrece una misa de cuerpo presente para pedir por el descanso eterno de Nery Edith, la única víctima mortal de ese ataque brutal.
Familiares, amigos, compañeros de trabajo, estudiantes y todas aquellas personas que quedaron cimbradas por este hecho tan lamentable, acudieron a la misa a presentar sus respetos y a despedir a la subdirectora Nery Edith Nervales González.
JRLM